domingo, 9 de mayo de 2010

Volver




Qué se puede hacer

salvo agriamente volver.

Cabizbajo, alirroto,

y una mirada perdida

entre abrojos mecidos

por un cálido poniente.

Ella aguarda en el umbral

de unos tiempos postrados,

de tiempos rendidos por la farsa

y desdicha.

Y el volver se hace dulce,

se enquista en los tuétanos

para no tener disculpas,

y no retumben los graznidos

de quienes te han de señalar

desde un comienzo redimido.

Cabizbajo, alirroto, dolorido,

con las manos hechas trizas, caídas

y esos ojos arenosos, perdidos.

Volver con la entereza en calma

y sucumbir bajo ese signo.

Ella aguarda en el umbral

de aquellos tiempos vencidos.

Y el retorno se hace dulce...

Qué se puede hacer,

salvo, quedamente,

¡volver!

(Y llovió)


JSP 2.1 - 9-5-2010

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada